La Ley del Espejo
(Febrero 2020)
Una de las bases de cualquier proceso de crecimiento personal es el Autoconocimiento. Conocerse a uno mismo pasa por ir develando, es decir, quitar el velo, a todo aquello que nos ha ido conformando como el ser humano que somos. El tramo más difícil del camino quizás sea reconocer aquellas sombras ocultas en nuestro interior que hemos ido relegando al sótano del inconsciente, mirar sin miedo dónde hay desequilibrio y abrazar esas heridas que nos han marcado de algún modo y que siguen condicionando nuestra vida, aunque a veces el dolor sea tan intenso o incómodo que no queramos ni mirar, pues hemos aprendido a dirigir nuestra mirada hacia fuera, olvidando por completo quiénes somos, qué necesitamos y a qué hemos venido.
Solo si nos atrevemos a poner luz allí donde hay oscuridad y tomar la firme decisión de conocer aquello que habita en nuestro mundo interior y que pareciera habérsenos hecho invisible, podremos realmente sanar nuestras heridas, integrar nuestras sombras y transcender nuestras máscaras, para poder ir siendo cada vez más ese Ser que realmente somos.
Muchas personas me preguntan cómo hacer para conocerse, de qué manera pueden indagar por sí mismos en ese mundo oculto de sus propias sombras y heridas, pues lo cierto es que aunque haya una verdadera motivación, en muchas ocasiones tan oculto está todo ese conglomerado de emociones reprimidas, creencias limitantes y heridas sin atender, que se hace verdaderamente difícil poner luz allí donde por tanto tiempo solo ha habido oscuridad.
Para ello hay una mágica Ley que viene a enseñarnos que a través de lo que vemos en los demás, como si de un espejo se tratara, podemos tirar del hilo para comprender todo aquello que necesitamos ver, alumbrar y sanar de nosotros mismos.
La Ley del Espejo es una ley muy reconocida en el mundo del desarrollo personal y espiritual. Podemos estructurarla en cuatro enunciados, que serían los siguientes:
- Todo lo que me molesta, irrita, enoja o quiera cambiar del otro, está dentro de mí.
- Todo lo que me critica, combate o juzga el otro, si me molesta o hiere está reprimido en mí.
- Todo lo que el otro me critica, juzga o quiere cambiar de mí, sin que a mí me afecte, le pertenece a él.
- Todo lo que me gusta del otro, lo que amo en él, también está dentro de mí, reconozco mis cualidades en otros.
Y así es, no te pido que creas esto sin más, te pido que lo pongas en práctica si realmente tienes un honesto interés en crecer y evolucionar. El mundo es tan maravilloso que te pone delante todo aquello que no puedes ver en ti y actúa como un espejo que refleja tu propio mundo interior. Cuando comprendes e interiorizas esta ley, se transforma tu manera de ver la vida y te das cuenta de que no eres víctima de nada ni de nadie, pues todo lo que experimentas y los demás te muestran realmente está en ti.
Esas emociones negativas que alguien te despierta se convierten en el hilo del que tirar para poner atención en lo que necesita ser atendido. Si empiezas a aplicar esta ley, estás abriendo las puertas al autoconocimiento y cuando empiezas a sanar tu interior, el mundo empieza a reflejarte una realidad distinta. Y al transformarte tú, tu mundo exterior se transformará.
Cuando sientas en tu interior que alguien te remueve algo por dentro, para un momento y pregúntate ¿qué está reflejando esto de mí? Podría ser entre otras cosas:
- Similitud: Partes de ti que no quieres ver. Se te está mostrando tu propia sombra, algo de ti que no toleras ni aceptas. En este caso necesitas trabajar sobre ello para empezar a aceptar e integrar esas partes.
- Opuesto: Estás viendo en el otro algo que es todo lo contrario a ti y que no soportas en los demás. En este caso el espejo te está mostrando un desequilibrio interior, te estás situando en un extremo y el trabajo consiste en buscar ese equilibrio interno.
- Expectativas: No estás aceptando al otro porque quieres que sea como tú crees que debe ser. Aquí se trata de trabajar la aceptación y soltar la necesidad de control.
- Heridas sin sanar. Observa qué te trae la vida una y otra vez en forma de sufrimiento, bloqueo, reacción, rechazo… pues ahí es donde hay un conflicto interno sin atender.
Deja de luchar para que los demás cambien y para que la vida sea como tú crees que debe ser, todo es un reflejo de ti mismo, de aquello que has de hacer consciente. Coge toda esa información que te llega del exterior para transformar tu interior. Y recuerda que si tú no cambias, nada cambia. Tu propósito en esta vida es evolucionar, conocerte y ser feliz y todo ello será posible en el momento que tomes las riendas de tu vida y decidas salir de los automatismos y sanar tu interior y en este caso esta maravillosa Ley puede ser una gran ayuda.

