El Poder Sanador del Perdón

(Abril 2020)

El perdón tradicional que nos han enseñado es una imitación distorsionada del Perdón del que vengo a hablarte hoy. El Perdón profundo te sana, te libera, te repara y te limpia completamente, ¿de qué? del rencor, del odio, de la amargura y de la culpa.

Si bien este Perdón puede abordarse desde un enfoque racional, solo es posible integrarlo desde un nivel transpersonal, pues realmente se trata de un proceso que viene de la mano del Ser, de nuestra parte más evolucionada y espiritual.

Lo que nos suele separar de utilizar el Poder Sanador del Perdón es el concepto erróneo que tenemos de él, basado en las creencias y la programación recibida en nuestra educación, familia, religión, sociedad… que nos ha llevado a utilizar el perdón desde nuestro ego programado, habiéndose perdido completamente su esencia y su dimensión profunda.

¿Qué NO es Perdón?

Es importante desterrar algunas de esas creencias erróneas, para poder acercarnos con confianza y humildad al verdadero proceso de Perdón:

  • Perdonar no es olvidar lo sucedido. Creer que perdonar es olvidar lo que ha sucedido, sin una experiencia de aceptación y comprensión profunda es una simple evasión. El proceso de perdón real te pone cara a cara con el conflicto, lo atiendes y te responsabilizas de él.
  • Perdonar no es someterse. El Perdón no quiere decir que lo que perdonas te parezca bien, tengas que aprobarlo y sacrificarte, ni mucho menos, excluye que tomes medidas para cambiar una situación, precisamente te permitirá conectar con la acción correcta sin perder tu libertad. El perdón a quien libera realmente es a ti mismo.
  • No es una manera concreta de comportarse basada en lo que consideramos bueno o malo. Se trata de una actitud interna, que sin duda traerá consecuencias, pero nace dentro y se manifiesta fuera, no al revés.
  • No exige necesariamente que te comuniques directamente con nadie. Es importante entender su dimensión interior. Puedes perdonar perfectamente a alguien fallecido o que no vayas a volver a ver.
  • Perdonar no es reprimir. No basta con decir que todo está bien y que lo que sea “ya está perdonado”. Hay que ser honesto y hacernos muy conscientes de si estamos reprimiendo la rabia y el dolor bajo un falso perdón. El verdadero perdón es algo profundo que nos lleva directamente a sensaciones de paz y liberación.

¿Qué es el Perdón?

Podemos decir que el verdadero Perdón es un proceso de liberación interior.

Es un proceso, que requiere su tiempo, su espacio, mucha fe y mucho amor. Desde nuestra mente racional es muy difícil entender algo que está más allá de lo personal, por ello voy a pedirte que para seguir leyendo, abras tu mente a nuevas posibilidades y sueltes la necesidad de entenderlo desde la lógica. Digamos que hay una parte de nosotros que es la mente sometida a una programación que se ha ido instalando a lo largo de nuestra vida, está fuertemente condicionada por el pasado y es limitada, desde aquí no hay posibilidad de un verdadero Perdón. Sin embargo en nosotros reside una Inteligencia auténtica, una Comprensión con mayúsculas, nuestra parte divina y esencial. Es desde aquí que se da el auténtico Perdón.

¿Cómo perdonar?

Todo acto de Perdón comienza con una decisión consciente. Tú decides, en tu libre albedrío, si quieres continuar atado a sentimientos de rencor, amargura y culpabilidad, o si algo dentro de ti decide ver a la persona, situación, o a ti mismo, de otra manera y entregar todo eso a tu inteligencia superior. Aquí comienza el proceso de perdón.

Ingredientes fundamentales:

Aceptación: acepto lo que siento, acepto el conflicto, el dolor, la situación, lo que sea que necesito perdonar. No reprimo, no evito, no niego, dejo de resistirme.

Responsabilidad: Soy responsable 100% de todo lo que hay en mi realidad y decido tomar las riendas del asunto. En mi está el conflicto, en mi está la solución.

Comprensión: Nada de lo que haya podido pasar, pudo ser de otra manera. Esta es la mayor comprensión que has de integrar.

Confianza: Fe total y absoluta para entregar el conflicto a tu yo profundo y despierto, a esa parte de ti que sabe, que comprende, que es Amor en sí misma.

Supongo que a tu mente racional le seguirán quedando dudas, pero tu mente profunda e ilimitada comprende muy bien todo lo que acabas de leer. Suelta el control de tu mente lógica y activa la energía de tu corazón, justo aquí está la puerta de entrada para conectar con las emociones expansivas de calidez, ternura, compasión y amor incondicional necesarias para activar el poder sanador del perdón.

En mi propio proceso de sanación y evolución personal, ha sido imprescindible trabajar el perdón transpersonal (y aún sigo haciéndolo) y puedo asegurarte que limpia, repara y sana profundamente. De momento te sugiero que revises qué temas sientes que requieren tu perdón (incluido tú mism@) y tomes una decisión al respecto.

Para ayudarte con ello, te invito a que te dejes llevar por la siguiente Meditación del Perdón, que podrás encontrar en nuestro nuevo canal de meditaciones de YouTube. Pincha aquí para poder disfrutar de esta meditación (si te gusta, no olvides suscribirte y compartir). ¡¡Gracias!!

ATRÁS

- Comparte esta información -