Cómo elevar tu frecuencia vibratoria

(Noviembre 2020)

“Cómo elevar tu frecuencia vibratoria”

En estos tiempos que corren, se habla mucho de elevar nuestra energía, de su importancia y de lo beneficioso que es, no solo para nosotros mismos, sino también para el planeta entero, puesto que si somos muchos los que “vibramos alto” indudablemente esto se reflejará de alguna manera en el mundo en que vivimos.

Y así es, pero mucha gente no le da a esto la importancia que realmente tiene, o no sabe muy bien cómo hacer para elevar esa energía. Bien, pues hoy vengo a compartir algunas ideas para que las empieces a introducir en tu vida si te apetece y poder así empezar a vibrar en una energía más elevada. No pienses que serán cosas raras o muy esotéricas, se trata de sencillas pautas, cotidianas y al alcance de nuestra mano.

Antes de nada, quería explicarte que como ya sabrás, tú eres energía. La física cuántica nos dice que toda realidad es, en última instancia, vibración energética. El Universo es un gigantesco campo de energía formado por la vibración de todo lo que en él existe. El ser humano interactúa con este campo universal a través de un campo energético propio, formado por distintas frecuencias de energía a través de los distintos planos que nos conforman, que son el plano físico, plano mental, plano emocional y plano espiritual.

Cuando tu energía fluye en todos estos planos, tu vibración energética sube, y esto se hace extensivo hacia fuera, irradiando una energía de alta vibración que está relacionada con las cualidades más puras que albergamos en nuestro interior.

Aquí van esas pequeñas cosas que pueden hacerte grande y vibrar alto:

  • Meditación. Esta es la práctica por excelencia para mantenernos elevados. Meditar te conecta a tu Esencia, a tu Alma y a la Fuente, te da la oportunidad de conocerte, de aquietarte, de estar en paz, de encontrar tu lugar. Tan solo tienes que tomar la decisión de incluirla en tu vida. Meditación vipassana, mindfulness, meditaciones guiadas, respiración consciente… Sea como sea, empieza a meditar y no decaigas en tu práctica.
  • Momentos de soledad. Busca durante el día esos momentos para estar contigo mismo. Sin móvil, sin tv, sin nadie. Necesitamos parar, necesitamos el silencio, necesitamos encontrarnos con nosotros. Date un paseo, tómate un té, lee un buen libro o simplemente no hagas nada durante un rato,  pero hazlo a solas, disfrutando de tu propia compañía. Después ya habrá tiempo para otras cosas, pero ese rato para ti solo, te dará la vida.
  • La Naturaleza. Campo, árboles, flores, montaña, mar, río, sol, brisa, lluvia, o simplemente un parque o un lugar verde de tu ciudad… La naturaleza es pura vibración, te llena de energía y de paz, simplemente te evoca la belleza que ya tienes en tu interior. Siempre que puedas, escápate a un trozo de naturaleza y cuando estés allí, conéctate de lleno con ella.
  • Vivir en el presente. La vida no es más que una cadena de momentos presentes. Nuestra tendencia a vivir en el pasado y en el futuro nos produce ansiedad y estrés, nos enferma y nos lleva al sufrimiento. Pero has de saber que vivir el presente es algo que se puede entrenar y aprender. La práctica de mindfulness te aportará mucho más de lo que puedes imaginar, es en realidad una forma de vivir y un aprendizaje de por vida.
  • Conecta con el disfrute. ¿Te acuerdas de cuando eras niño? Disfrutabas de cada cosa que hacías, te concentrabas tanto en algo que perdías la noción del tiempo, sentías pasión por cada nuevo aprendizaje. Pues has de saber que ese potencial sigue intacto en tu interior, así que si lo que te gusta es bailar, nadar, aprender a tocar un instrumento, pintar mandalas o hacer ganchillo, lo que sea que te guste hacer, hazlo con gozo, disfruta como si fueras un niño y hazlo como un fin en sí mismo sin querer llegar a ningún lugar. Conecta con eso que realmente te apetece hacer y ponte con ello cuanto antes.
  • Agradece. El mero hecho de estar vivo, ya es un motivo de agradecimiento, pero sin duda, tendrás muchísimas cosas más que agradecer cada día. Nuestra educación nos ha llevado a situarnos más en la queja, el juicio, la escasez y la negatividad y esto obtendrás en tu vida si es a lo que prestas atención. Si por el contrario te sientes agradecido, te sitúas en la abundancia, la prosperidad, la humildad, la energía positiva y estás abriendo en tu vida la oportunidad de recibir más. Así que, aunque al principio te cueste, agradece cada día por lo que sientas.
  • Cuida tu cuerpo físico. Elimina por completo de tu dieta la comida basura, aliméntate con alimentos sanos, naturales y nutritivos. Bebe agua pura (mineral o filtrada). Haz ayunos de vez en cuando. Mueve tu cuerpo y haz algo de ejercicio diario. Cuidate de descansar lo suficiente. Es tu vehículo, ámalo, atiéndelo y agradécele cada día todo lo que hace por ti.
  • Buenas compañías. Vigila bien con quien te rodeas y si notas que hay personas que te bajan la energía, simplemente pon distancia, si no puedes poner distancia física, no te preocupes, en el momento que subas tu vibración poniendo en marcha todo esto, este tipo de personas simplemente se alejarán. Parece magia, pero así es, te lo garantizo, es una cuestión de energía. Huye del chisme, la negatividad, la queja, el egoísmo, la envidia, la agresividad, la inconsciencia y todo lo que tu corazón te dicte que no es bueno para ti. Todos podemos tener un mal día, no me refiero a eso, sino a ese tipo de personas que hace tiempo quieres alejar de tu vida. Rodéate de personas que te aporten, se alegren por ti, te traten bien, te respeten y sean coherentes.
  • Observación de los pensamientos. Nuestros pensamientos pueden ser los mayores aliados para que vibremos bajo, pero no debemos tratar de eliminarlos, pelearnos o luchar contra ellos, esto nos baja más la energía entrando en un bucle sin salida. La mejor manera de cuidar lo que pensamos es observar a nuestra mente para dejar pasar los pensamientos que son negativos y destructivos, aprender a no hacerles caso ni dejarnos atrapar por ellos y la mejor forma de ir consiguiendo esto es a través de la meditación, que ya comenté en el primer punto.
  • Regulación emocional. Comienza a trabajar en tu inteligencia emocional. Si hay algo que tiene que ver con el nivel de nuestra frecuencia vibratoria es sin duda nuestro mundo emocional. Las emociones que no atiendes, que no observas, que no abrazas, que no expresas, se pueden convertir en tu mayor obstáculo para fluir en la vida. Tu mundo emocional es muy importante y has de aprender a regularlo sin reprimir emociones ni dejarte arrastrar por ellas. Comienza a investigar sobre ello y si lo ves necesario haz algún curso de mindfulness, de inteligencia emocional, o acude a terapia, pero no dejes de descubrir y aprender a gestionar tu maravilloso mundo interior.
  • Apaga la TV. Así sin más. La televisión que existe hoy es basura. No informa, desinforma. No construye, atonta. No aporta nada, solo inconsciencia y manipulación mental. No la enciendas durante una temporada y mira a ver si tu energía no sube.
  • Cultiva las cualidades del corazón. Como son, la intuición, la gratitud, la confianza, la apertura, la empatía, la sencillez, la humildad, la amabilidad, el humor, la tolerancia, el respeto… Sí, se pueden cultivar. Tan solo tienes que ponerle intención y amor a tu proceso.

Podría seguir pero por ahora creo que es suficiente, puedes pensar que son cosas obvias y que ya sabías, pero lo importante no es saberlo, es ponerlo en práctica de verdad, así que échale un ojo a la lista y mira a ver si te hace falta poner la atención en algo de esto. No te olvides de que tú cuentas, tú eres importante y hace mucha falta elevar la frecuencia vibratoria en estos momentos cruciales que nos está tocando transitar.

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