Carta a mi niña interior
(Octubre 2021)
Creo firmemente que el mundo sería un lugar mejor si cada uno de nosotros se ocupara de sanar las heridas y carencias que hay en su interior. De hecho, creo que es la base para que dejemos atrás relaciones disfuncionales, apegos insanos y reacciones emocionales que solo conducen a nuestro sufrimiento y el de los demás.
La mayoría de estas heridas se gestaron en la infancia y aunque no lo creamos, ahí siguen, hasta que nos hagamos cargo de ellas. Se desencadenan de diferentes maneras y solo hay que mirar alrededor y advertir que muchas personas, aunque tengan un cuerpo físico de adulto, van por la vida portando en su interior un niño herido que se asoma de diferentes formas, agresividad, miedos, dependencias, inseguridad, desconfianza, baja autoestima, pena, soberbia y capas y capas de protección que no nos quedó más remedio que ponernos para poder sobrevivir.
Pero este niño interior que todos tenemos dentro, es también nuestra parte más pura, genuina, alegre y vital. Recuperar a nuestro niño interior, sanarlo, darle todo lo que le faltó y cubrir ahora sus carencias, es posible. La clave: El Amor.
El proceso de sanación del niño interior es todo un recorrido hacia el encuentro de nosotros mismos. Y será nuestro propio amor y nuestra propia luz interna la que repare esas heridas tan profundas y enquistadas.
Me consta que es algo que nos cuesta, que da pereza, que da miedo, que evitamos a toda costa, pero es algo muy necesario si de verdad queremos sanar nuestro corazón y vivir una vida plena.
El primer paso es conectar con ese niño herido, puedes hacerlo con meditaciones, con ayuda terapéutica, o simplemente abriéndote a sentir tus emociones que te conectarán a esa parte de ti.
Puede ser de mucha ayuda, comenzar escribiendo una carta a tu niño interior herido. Mira alguna foto de ti cuando eras pequeño, observa a esa personita y dedícate un momento de introspección para escribirle lo que te salga. No hace falta que sea una larga carta ni muy elaborada, deja que fluya eso que necesita ser expresado, nada más.
Aquí puede empezar un proceso de reconciliación con tu niño interior. Yo hace tiempo que escribí mi propia carta y reconozco que me costó tiempo decidirme a hacerlo. Hoy quiero compartirla:
“Mi querida niña, perdona por haber tardado tanto en escribirte esta carta, llevo tiempo conectando contigo de alguna manera y hasta ahora no me decidí a expresar lo que siento.
Quería decirte que te amo tanto… que eres lo más importante para mí. No hay nada que me importe más ahora mismo que recuperarte, sanarnos, hacerte caso, quererte hasta llenarnos de tanto amor que se desborde.
Porque tú, mi amada niña, eres un ser sagrado, y lo olvidaste, el mundo y las personas te hicieron olvidar todo el amor que llevas dentro, tu alegría y tu bienestar natural. Ahora, mi amor, puedes estar en paz y recuperar todo eso.
Perdóname por las veces que no te escuché, estoy aprendiendo. Por favor, confía en mí. Ahora te veo, antes no te veía, por favor perdóname.
Puedes estar alegre, feliz, saltar, jugar y reírte de nuevo, tanto como te plazca. Ahora estoy contigo, nada hay que temer, nada hay que esconder ya. Puedes ser libre.
Puedes relajarte, ahora estoy contigo, te escucharé. Ahora me doy cuenta de cuantas veces me has llamado, de cuando esas reacciones emocionales eras tú gritando a voces.
Quiero pedirte, amada niña, que dejemos marchar todas esas memorias de dolor y se las entreguemos a la divinidad para poder ser libres de nuevo, para poder ser felices y disfrutar la vida.
Todo lo que siempre hemos soñado está ahí esperando. Lo mereces todo. Todo lo bueno que puedas imaginar. Eres un ser amado, perfecto, libre…
Mi preciosa niña, se libre de nuevo, no necesitas nada para ello. Te abrazo con amor infinito y sanamos nuestro corazón herido y lo perdonamos todo y a todos.
Ahora la Luz del Amor nos ilumina. Nada podrá separarnos. Siempre estaré a tu lado, por toda la eternidad.
Te abrazo y te rodeo con la luz de la divinidad hasta sanar todas las heridas. Y te calmo y te arrullo en un abrazo de pura Luz, Amor y Verdad…
No puedo expresar bien cuanto te amo y cuanto entiendo ahora todo el amor, la atención y comprensión que te faltó. Pero todo está bien mi niña, todo era por algo.
Sé feliz, sé libre, se auténtica.
Te amo hasta el infinito. Siempre contigo. Siempre.
Lo mereces todo: amor, atención, abrazos, cariño, ternura, consuelo…
Juntas sanamos
Caminamos juntas hacia la Luz.
Te amo. Siempre”
Ahora, si tú quieres comenzar a establecer una relación sana y amorosa con tu niñ@ interior, puedes empezar a conectar con él/ella como tú lo sientas, pero no le des la espalda por más tiempo.
Te dejo aquí el enlace a una meditación que puede ayudarte:
También te puedo acompañar a recuperar esa parte de ti con este taller online en directo. Puedes consultar las próximas fechas y condiciones aquí:
Taller online “Recupera a tu niño interior”
Gracias por leerme y un abrazo desde el corazón para ti y para tu niñ@ interior

