(Septiembre 2021)
Se suele decir que Orar es hablar con Dios, mientras que Meditar es escucharlo.
Desde mi punto de vista y en base a mi experiencia, ambas cosas, orar y meditar, se complementan a la perfección. Una no excluye a la otra, sino todo lo contrario.
La meditación, sin duda, es la base de cualquier proceso de evolución consciente, de nuestro equilibrio interior, del encuentro con nosotros mismos. Se dice que escuchamos a Dios al practicarla, porque es en nuestro propio silencio interior cuando meditamos, que conectamos con esa parte de nosotros que está en conexión directa con la Fuente Universal, lo puedes llamar Dios, o como quieras, el nombre es lo de menos, cuando nos referimos a la energía universal que todo lo impregna, y de la que también nosotros estamos hechos en esencia. Digamos que, al meditar te fundes con ese Todo y simplemente permaneces en quietud, sintiendo esa energía en ti, presente en lo que Eres.
Pero no voy a hablar en este post sobre la meditación, la cual es independiente totalmente de la práctica del ho’oponopono, hoy vengo a hablar sobre la magia que envuelve a esta poderosa herramienta de “resolución de conflictos”.
Cuando fui a mi primer taller de ho’oponopono, hace ya bastantes años, algo muy profundo se movió dentro de mí. Yo ya llevaba mucho tiempo viviendo la espiritualidad y tenía la meditación totalmente integrada en mi vida. Pero encontrar el ho’oponopono fue, por así decirlo, como un “plus”. Ir un paso más allá, y comunicarme directamente con mi parte divina para poder resolver algunos de los aspectos de mi vida, que hasta ahora había sido imposible solucionar de manera consciente.
Su práctica tiene algo mágico y especial que conecta a las personas que lo practican con esa inteligencia superior que, sin duda, está en cada uno de nosotros, aunque nuestra mente racional se empeñe en negarlo y reprimirlo. Por esto, es importante que abras la mente y sueltes el control de la misma para tratar de comprender los puntos más importantes del ho’oponopono, que hoy vengo a contarte:
- Se trata de una técnica ancestral procedente de Hawái y significa “corregir un error” … Un error de percepción, el error que puede habitar en nuestra memoria subconsciente, errores en nuestra programación que pueden estar causando bloqueos en nuestra vida actual y que nos separan de nuestra verdadera identidad esencial y de nuestro poder personal.
- Practicar ho’oponopono puede ayudarte a sanar y limpiar energías bloqueadas, creencias limitantes, emociones atrapadas y eventos dolorosos del pasado, de esta vida, de otras vidas, o también del inconsciente familiar. Todo esto es lo que en ho’oponopono se llaman memorias.
- Su práctica te empodera porque comprendes que toda la responsabilidad de lo que ocurre en tu vida es tuya y solo tuya, y esto te da el poder de sanarlo y cambiarlo. Al practicar asiduamente se te irá aclarando la técnica, la irás comprendiendo, sentirás más paz y conectarás con esa parte de ti que es eterna e infinita.
- Comprendes que en ti está la divinidad, y que no está fuera como te contaron, abrirte a esta realidad permite que esa parte de ti cobre fuerza en tu vida, lo que te conduce a sanar, a vibrar más alto, a conectar con tu yo superior y a empoderarte.
- Ho’oponopono nos habla de que tenemos una parte supraconsciente, que es la divinidad dentro de nosotros; una parte consciente, nuestra parte racional que decide en cada momento seguir funcionando en automático en base a los viejos patrones o dejar que sea la divinidad la que tome las riendas de nuestra vida; y una parte subconsciente, que es donde se recogen todas nuestras memorias dolorosas, experiencias traumáticas, emociones reprimidas, y todo aquello que nos separa de nuestra parte divina y perfecta.
- Ho’oponopono tiene diversas herramientas muy fáciles de utilizar: palabras, frases, oraciones, rituales … pero la más importante es el mantra de las palabras LO SIENTO, PERDÓNAME, TE AMO, GRACIAS.
- LO SIENTO. Reconozco que hay algo en mi interior que está dando lugar a un conflicto en mi realidad. Con “Lo siento” tomo el 100% de la responsabilidad del conflicto.
- PERDÓNAME. Pido a la divinidad que me ayude a perdonarme y a transmutar eso que hay en mi inconsciente que me causa sufrimiento.
- TE AMO. Con la fuerza del Amor transmutamos las memorias y bloqueos inconscientes en pura LUZ
- GRACIAS. Confío en que el proceso de sanación se ha iniciado y lo deposito en manos de la divinidad. Suelto toda expectativa, agradezco y confío.
- Es importante que no tengas expectativas, que confíes y sueltes el resultado, pues quizás el resultado que tu mente imagine, no sea el resultado perfecto. Con ho’oponopono los problemas se detienen y las soluciones se ponen en camino, limpiando, borrando y sanando todo aquello que nos causa conflicto y sustituyendo estas memorias dolorosas por inspiración creadora.
- Lo mejor de todo es que no tienes que saber que estás limpiando y liberando, de hecho, es imposible conocer el origen de todos nuestros problemas. Así que puedes dejar descansar ya a tu mente, que no te va a ayudar a solucionar ciertos conflictos inconscientes.
Lo sé, es difícil de creer, por eso hoy solo te pido que confíes y no lo interpretes mentalmente. Solo pruébalo con confianza y una mente abierta.
Puedes empezar, escuchando estas meditaciones que acariciarán tu Alma:
Relajación profunda practicando Ho’oponopono
Namasté!

