Sus orígenes

El origen del Mindfulness se encuentra en el budismo, hace más de 2.500 años, aunque es importante señalar que su práctica está desprovista de cualquier dogma, religión o ideología.

Se considera que el Mindfulness tiene su origen en Kapilavastu, lugar que hoy día es frontera entre la India y Nepal. Allí, donde tantas enseñanzas orientales sobre el hombre y la consciencia han tomado forma para después propagarse por todo el planeta, parece que surgió esta práctica.

Pero lo más curioso es que el Mindfulness nació del ambiente palaciego de hace unos 2500 años. En este lugar un hombre, descendiente de Suddhodana, rey de los Sakya, llamado Siddharta Gautama, constituye la primera referencia histórica con la que hoy contamos.

Siddharta terminó por ser un hombre hastiado de su vida acomodada y rutinaria. Así pues, también acabó por sentirse cansado del sufrimiento que le rodeaba. De este modo, decidió entregar su existencia a un ascetismo realmente riguroso. Siddharta comenzó una vida de intensa meditación, pero no encontró en ella el aliento que necesitaba. La búsqueda de vías de escape para el estado emocional en el que se encontraba le llevó una noche a sentarse bajo la higuera sagrada en Uruvela, en la orilla de un río afluente del Ganges. Y ahí fue donde se prometió que no se movería hasta encontrar el conocimiento verdadero.

Pero curiosamente, esa misma noche recibió una revelación. Para alcanzarla tuvo que superar las tentaciones enviadas por el dios Mara, que trató de embaucarle de todas las formas posibles para que desistiera de su propósito. Así es como pasó a ser conocido como Buda, es decir, el Iluminado.

Ya en nuestra época, en la década de los 70, Jon Kabat Zinn, doctor en biología molecular y profesor emérito de medicina, es el pionero en traer a Occidente toda esta filosofía tras dedicarse un largo tiempo a estudiar e investigar las prácticas del zen y el yoga con diversos maestros budistas. Diseñó en 1979 el Programa de Reducción de Estrés basado en Mindfulness (MBSR), siendo una de las intervenciones más estudiadas para reducir el estrés, la ansiedad, la depresión y diversas condiciones físicas asociadas con estados de estrés crónico y desequilibrio.

Desde entonces, la Atención Plena  se ha convertido no solo en una potente técnica de transformación interior, sino también en toda una filosofía de vida.

 

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