El cuerpo del dolor

(Mayo 2021)

Hoy quiero hablarte de algo sumamente importante si te encuentras transitando un camino de desarrollo personal, de autoconocimiento y de evolución consciente, me refiero al Cuerpo del Dolor.

Se trata de un término acuñado por el escritor y guía espiritual alemán Eckhart Tolle, el cual lo define así en su libro “Una Nueva Tierra”:

Todos los vestigios de dolor que dejan las emociones negativas fuertes y que no se enfrentan y aceptan para luego dejarse atrás, terminan uniéndose para formar un campo de energía residente en las células mismas del cuerpo. Está constituido no solamente por el sufrimiento de la infancia, sino también por las emociones dolorosas que se añaden durante la adolescencia y durante la vida adulta, la mayoría de ellas creadas por la voz del ego. El dolor emocional es nuestro compañero inevitable cuando la base de nuestra vida es un sentido falso del ser. Este campo de energía hecho de emociones viejas pero que continúan muy vivas en la mayoría de las personas, es el cuerpo del dolor”.

Y así es, en tu interior hay un mundo invisible que probablemente no conoces, no te has parado a sentir, atender, ni comprender, pero que sin embargo habrás notado en innumerables ocasiones cuando algo parece apoderarse de ti y reaccionas de maneras que ni tu mismo comprendes, cuando te sientes mal sin saber porqué , cuando algo desencadena en ti sensaciones incómodas, y cuando sufres incomprensiblemente, ya que en muchas ocasiones no hay algo real fuera de ti que te esté causando ese sufrimiento (aunque tú sientas que sí), sino que viene de dentro, un torrente de energía negativa parece salir de lo más profundo de ti para tomar las riendas de tu vida, sin que aparentemente puedas hacer nada para evitarlo. En ocasiones lo desencadena algún suceso, circunstancia, persona, comentario, o son tus propios pensamientos negativos los que lo evocan. Este campo de energía puede ser más o menos denso y permanecer en estado latente más o menos tiempo hasta que se activa, dependiendo de la persona. En algunas personas es tan denso que permanecen identificadas con su cuerpo del dolor continuamente y esta energía puede percibirse claramente al estar un tiempo con ellas.

Este dolor emocional se puede convertir en algo muy destructivo para nosotros mismos y para los que nos rodean si no empezamos a poner consciencia a esto que sentimos. No se disuelve por si solo y podemos arrastrarlo hasta el fin de nuestra vida si no nos paramos a observarlo, si no decidimos atenderlo, si seguimos dándole la espalda. Es importante comprender que todo lo que nos sucede tiene una razón de ser, un motivo, un origen, nada es arbitrario, así que no debemos enredarnos en la culpabilidad ni el victimismo, si no reconocer eso que sentimos, asumirlo, hacernos responsable de ello y afrontarlo, con calma, amabilidad y mucho amor.

Cuando esta energía emocional se activa en nosotros de manera inconsciente, la mente comienza a producir pensamientos negativos, de tristeza, angustia, miedo, ira, sobre la vida, sobre nosotros mismos o sobre los demás, entrando en un círculo vicioso mental – emocional del que es difícil salir una vez que se ha despertado. Nos acabamos identificando con este campo energético y se apodera de nosotros, lo que nos causa una gran infelicidad, hasta que en algún momento, el cuerpo del dolor vuelve a dormir, dejándonos agotados y desconcertados. Como digo, en algunas personas es muy denso y patente, mientras que otras, lo notan más ligeramente, pero a poco que observes, te darás cuenta que en ocasiones arrastras cierta dosis de insatisfacción y sufrimiento, que bien valdría la pena observar, pues quizás no lo creas, pero nuestro estado natural es sentirnos en paz, y aunque en ocasiones es normal sentirnos abrumados por los vaivenes y dolores inherentes a la vida, el dolor del que te hablo aquí, viene de dentro y es algo mucho más profundo.

Si así lo sientes y resuenas con lo comentado hasta ahora, sigue leyendo porque te daré algunas pautas para ir liberando este cuerpo del dolor:

  • Mindfulness. El propio Eckhart Tolle comenta: “La identificación con el cuerpo del dolor se rompe con la Presencia consciente. Cuando dejamos de identificarnos con él, el cuerpo del dolor pierde todo control sobre nuestra forma de pensar y, por tanto, no puede alimentarse de nuestros pensamientos para renovarse. En la mayoría de los casos, el cuerpo del dolor no se disuelve inmediatamente. Sin embargo, una vez roto su vínculo con nuestros pensamientos, comienza a perder energía”.

Así pues, ante todo y sobre todo, lo principal es reconocer y aceptar lo que sentimos, y en este sentido la energía de la atención plena que proporciona la práctica del mindfulness se convierte en la llave que nos da paso a cualquier proceso de sanación. Te invito a que des una vuelta por la web y consultes todos los cursos, talleres, así como meditaciones y recursos que te ofrecemos en Centro Mindfulness.

  • Dar amor a nuestro niño interior. El cuerpo del dolor tiene su origen en el sufrimiento que hayamos podido padecer en la infancia, acrecentado en la adolescencia y reforzado en la edad adulta. Así que, si queremos disolver el dolor emocional que se originó en la infancia, lo mejor que podemos hacer es adentrarnos en nuestro interior y recuperar la conexión perdida con esa parte infantil herida, cuidar, atender y amar al niño que fuimos y que aún vive en nuestro interior es algo que podemos hacer, ya que no hace falta ir al pasado, sino a nuestro interior y conectar con ese niño que es el que llama tu atención constantemente cuando tienes esas reacciones. Es algo que puedes hacer tú mismo, coge una foto de cuando eras niño, escríbele una carta, mantén una relación hermosa con ese niño, otórgale el amor y la atención que quizás le faltó, si no sabes cómo empezar, te animo a hacerlo escuchando esta meditación de mi canal de meditaciones.
  • Hacer Terapia. Si sientes que tu nivel de sufrimiento es elevado, que hay bloqueos que no alcanzas a resolver por ti mismo, que necesitas acompañamiento, no dudes en pedir ayuda y recurrir a un terapeuta consciente, que te guíe en tu proceso y te acompañe para poner luz en la oscuridad y hacer consciente lo inconsciente. Tú sabes bien si lo necesitas en algún momento de tu proceso. Te invito a que consultes nuestra sección de Terapias.

No dejes que nada detenga tu proceso de sanación y evolución. La vida es un regalo y un aprendizaje. Si sientes que tu cuerpo del dolor en ocasiones se apodera de ti y esto te mantiene en un estado de insatisfacción y sufrimiento, quizás ha llegado el momento de que despiertes y comiences a mirar en tu interior. Sin duda, será de las mejores cosas que hagas por ti mismo y por ende, por los demás y por el mundo.

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